Tu negocio,
en una sola pantalla.
Así se ve un pipeline montado con el Método ACO. Arrastra una oportunidad a otra etapa, haz clic en cualquier tarjeta para abrir su ficha y mira el historial de lo que el sistema hizo solo.
Cada tarjeta llegó sola.
Ninguna de esas oportunidades la escribió una persona a mano. Entraron por WhatsApp, por el formulario de la web o por un anuncio, y el sistema las registró con su canal de origen, su valor estimado y su siguiente paso.
Fíjate en el historial de cada ficha: ahí está lo que pasó sin que nadie interviniera — la respuesta en 8 segundos, la reunión agendada, el recordatorio programado, el seguimiento de la propuesta.
Eso es la fase de Conversión del Método ACO funcionando.
Lo que deja de pasar
- Contactos que nadie atendió porque escribieron un domingo
- Propuestas enviadas sin seguimiento
- “Llámame en dos semanas” que nadie recuerda
- No saber qué campaña trajo qué cliente
- Depender de que el dueño esté disponible
¿Así quieres ver tu negocio?
Montamos este pipeline sobre tu proceso real, no sobre una plantilla. Y las cuentas quedan a tu nombre.